Si fumas y eres sensible, ¡No leas esto!

1. Pensar que vuestra vida es tan lamentable hasta el punto de pensar que no nos podemos poner en vuestra situación, o

2. Sentirse ofendido y tomar la decisión de no seguir leyendo e incluso tomar la iniciativa de abandonar el grupo. ¿Sabes por qué te sucede esto? Porque al soltaros aquella frase en negrita, aumento de nuevo en tu interior esa incomodidad interna (o disonancia cognitiva), y debes resolverla de golpe, por ejemplo pensando que estoy totalmente equivocado. No puedes aceptar que tu vida es un engaño por culpa del tabaco, que estás manipulado hasta un punto que no te das cuenta. Por eso es más fácil pensar que lo tuyo es un caso especial, o que el que te habla es estúpido del todo. A pesar del riesgo a que me enfrento diciendo esto, hoy creo que toca hablar sobre este tema, independientemente del efecto que en ti te pueda ocasionar. ¡No podemos permitir que sigamos viviendo a expensas del cigarro! (sigue en pág. 8)

2 comentarios

  1. El 15 de enero me levanté de la silla de la costumbre, rompí con lanzas mi rutina de vivir agarrada al maldito cigarro, ”rutina“ y adicción que había sostenido cada día durante más de 50 años.
    Agarrando al toro por los cuernos… ojalá no vuelva a sentarme nunca en esa silla.

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