Las 3 “íes” del fumador

Todo ser humano posee un conjunto de creencias sobre las cosas del mundo. Unas estarán más fuertemente consolidadas que otras. Es decir, no será fácil que nos cambien la opinión que tenemos de nuestros hijos o nuestras preferencias religiosas/políticas. En cambio, en el otro extremo, habrá ideas u opiniones más vulnerables al cambio.

Las creencias más fuertes o resistentes serán firmemente defendidas ante posibles ataques externos. Esto quiere decir que, en el momento que de nuestro entorno llegue una información que ponga en tela de juicio nuestras creencias, la persona pondrá en marcha uno o varios de los siguientes tres mecanismos que veremos a continuación. Estos procesos de defensa también se dan en el fumador, principalmente cuando se le facilita información sobre su adicción a la nicotina o sobre el proceso de dejar de fumar. Denominaremos a estos tres mecanismos, las 3 “íes” del fumador. Es importante que los conozcas para tratar de evitarlos y así favorecer la adquisición de nuevo conocimiento que te permita dejar de fumar de una manera más eficaz.

– Inhibición de la fuente: Esto se produce cuando la nueva información que llega se contrapone muy violentamente a las creencias del sujeto. Imagínate que tu psicólogo te dice que no te has esforzado lo suficiente durante la preparación ante el objetivo de dejar de fumar. Tú te consideras una persona muy trabajadora y estás convencido que has hecho todo lo suficiente, por lo que el comentario del Psicólogo te irrita y te hace sentir muy mal. Dado que no puedes aceptar la idea de no haberte comprometido con el tratamiento, prefieres inhibir la fuente de esta nueva información, intentando desacreditar al Psicólogo con pensamientos del tipo “este tío no tiene ni idea”, “es un maleducado y no pienso volver a su consulta”. Esto suele ocurrir cuando le dices a un fumador que ve al tabaquismo como un vicio o un simple hábito, que sufre una seria “drogadicción”.

– Interferencia de la atención selectiva: Esto se produce cuando solo una parte de la información que nos llega no encaja con nuestras creencias. Por ejemplo, si somo personas más de tomar una pastilla y no tanto de seguir recomendaciones que nos exijan un esfuerzo, recibiremos más conscientemente sugerencias de nuestro Psicólogo del tipo “tómate esta pastilla 3 veces al día” que consejos como “cuando tengas ganas de fumar sal a caminar 30 minutos”. Con este mecanismo no inhibimos la fuente, pero rechazamos la parte de la información que no nos interesa. Esto se aprecia cuando el fumador sigue algunas de las recomendaciones y otras no (ejemplo: “yo no pienso escribir en el Diario Personal”).

– Interpretación subjetiva: En este proceso no se inhibe la fuente ni se ignora la información, pero es alterada parcialmente a los intereses de fumador, en este caso, del cerebro adicto. Esto ocurre cuando le dices a un fumador que si se fuma un cigarrillo ha de perdonarse y continuar, pues de los errores se extrae un conocimiento valiosísimo para su aprendizaje, y él se lo toma como una opción voluntaria a la que pueda recurrir de vez en cuando y por eso decide fumarse un cigarrillo los sábados por la noche.

Toda esta información debe ayudarte a entrar en una estado de consciencia y de humilde apertura ante todo lo que leas en Fumabook. Piensa que no tienes nada que perder y mucho que ganar. Casi todas las creencias que tengas sobre el tabaco estarán “contaminadas” por la adicción, por lo que deberán ponerse en cuarentena de forma indefinida durante todo el proceso que dure el tratamiento para dejar de fumar.

www.fumabook.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s