Aceptar ser un Drogadicto

No todas las personas asignamos el mismo valor a las palabras. Es lo que sucede con la palabra “amigo”, algunos aseguran tener cientos, otros unos pocos. Pero, ¿qué es para ti un “amigo”? Dependiendo de los requisitos que deba cumplir para ti un amigo, tendrás 1 o 100.

Esto mismo ocurre con el término “Drogadicto”. En un extremo está el que piensa que un drogadicto es una especie de ser irresponsable, delincuente, que probablemente lleve piercing y tatuajes y que muestre un aspecto enfermizo y desaliñado. Obviamente a alguien que piense así le constará muchísimo aceptar que es un “drogadicto” por el simple hecho de fumar cigarrillos En cambio, si te vas al otro extremo y consideras que ser “drogadicto” es presentar una adicción a una o varias drogas, te será más fácil.

En adoptar uno u otro significado intervienen muchos factores, como puede ser la edad, por dos razones fundamentales. Si eres mayor, perteneces a una de esas generaciones en que fumar no fue tan mal visto, estuvo de moda e, incluso, vivió una época en la que al tabaco se le hacía muchísima publicidad no encubierta y se le atribuía ciertos efectos terapéuticos. Para esta generación, en general, el tabaco es más benévolo y el Drogadicto está muy relacionado con aquellos jóvenes a partir de los años 80 que se pinchaban heroína, esnifaban cocaína o fumaban porros a todas horas. Chicos y chicas que debían recurrir en ocasiones al robo y a las agresiones para lograr su dosis. Obviamente, para alguien que concibe al drogadicto con este perfil, le es muy difícil asumir que él también lo es. En el otro lado de la edad está el chico joven, inconsciente e inmaduro, que ve el consumo de tabaco como un juego social que puede controlar y al que no piensa que estará sometido de por vida. El adolescente tampoco se ve “drogadicto” por fumar tabaco, pues lo ve como algo pasajero y que además está socialmente muy aceptado.

Lo que quiero que tengas muy claro es que Fumabook tiene mucho interés en que te identifiques como un Drogadicto en los términos que establece la Real Academia de la Lengua Española (Dicho de una persona: habituada a las drogas). No es más que reconocer lo siguiente: QUE LA NICOTINA ES UNA DROGA, QUE ESTÁS HABITUADO A ELLA Y QUE TE CUESTA HACER TU VIDA NORMAL SI NO ES CONSUMIÉNDOLA DE VEZ EN CUANDO.

Esta necesidad de identificarse como un drogadicto no es ni para que te sientas culpable ni para que nadie te señale. El gran fin de todo esto es que identifiques cuál es tu verdadero problema para que así le puedas dar la solución más adecuada. Si tratas tu adicción como un simple hábito o un vicio, buscaras trucos, consejitos, pensarás que es una cuestión únicamente de fuerza de voluntad, cuando veas que te cuesta dejarlo pensarás que tu no tienes los recursos suficientes para lograrlo, etc. En cambio, cuando entiendes que eres un enfermo que padece una seria adicción, el enfoque cambia y la solución acertada es más fácil hallarla. Por eso, lo primero que tienen que hacer muchos fumadores no es poner una fecha, sino cambiar la manera de entender su problema.

Es importante que el fumador sepa que, al igual que es una víctima ante el problema social del tabaco, tampoco es el único responsable por no entender bien la naturaleza de su problema. Esta visión edulcorada y poco realista de entender la adicción a la nicotina no es algo exclusivo de los fumadores, es un error compartido por la sociedad en general, incluyendo al personal sanitario (médicos, enfermeros, etc.). Nuestras sociedades necesitan experimentar una gran revolución en lo que concierne al tabaco, necesita verlo como lo que es: una EPIDEMIA DE DROGADICTOS A UNA SUSTANCIA LLAMADA NICOTINA. Hasta que eso ocurra pasará tanto tiempo que ya para ti será demasiado tarde. Por eso es tan importante que tomes este cambio como un reto personal que debes aceptar con la mayor premura posible. No esperes a nadie, no esperas a nada.

En el momento que comprendas la verdadera magnitud de tu problema, podrás alcanzar más fácilmente tu objetivo de dejar de fumar. En eso, Fumabook te podrá ayudar.

“Drogadicto es aquel empresario educado, trabajador y buena persona, que viste de traje y chaqueta, pero que tiene que salir cada hora de su despacho para administrarse su dosis de nicotina”.

www.fumabook.com

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