El error más común al dejar de fumar

Por mucho que un fumador se prepare, lea, escriba, vaya al médico, tome pastillas, siga mil consejos o se ponga un candado en la boca, no conseguirá dejar de fumar si comete este error tan habitual. Es necesario que leas con mucha atención lo que a continuación te voy a explicar.

La mente del ser humano, cuando establece un objetivo, tiende a visualizar los obstáculos que debe superar si quiere alcanzarlo con éxito. La forma en que representemos y organicemos estos obstáculos van a influir considerablemente en nuestros niveles de eficacia que percibamos en nosotros mismos (autoeficacia) a la hora de hacer la tarea y en los niveles de estrés que experimentemos. Autoeficacia y estrés son elementos que están muy relacionados entre sí de manera que:

  • Si nos percibimos como poco eficaces para una tarea, generará mayores niveles de estrés.
  • Si sentimos altos niveles de estrés, aumentaremos la probabilidad de cometer errores, de emplear más tiempo en conseguirlo y por tanto en ser menos eficaces.

Toda esta situación nos enseña a comprender lo importante que es REPRESENTAR Y ORGANIZAR MENTALMENTE ADECUADAMENTE LOS OBSTÁCULOS para que, al dejar de fumar, seamos más eficaces y sintamos menos estrés.

Pero, ¿a qué hacemos referencia con eso de representar y organizar mentalmente los obstáculos? Sería como colocar una serie de cubos en nuestro espacio mental; según cómo los coloquemos, así será el desempeño de nuestra tarea y determinará la forma en que nos sintamos al realizarla. Vamos a poner un ejemplo:

Hola, soy María. Esta mañana iba a ser mi primer día sin fumar, pero ya anoche, mientras me fumaba mi último cigarro, me empecé a encontrar muy nerviosa y me puse a llorar. Hoy, al despertar, hice el intento pero no pude. Me da mucho miedo estar sin fumar. Solo imaginar no poder fumar al desayunar, comer y cenar; no poder bajar del trabajo con mis compañeras fumadoras, me pongo mala. Y no solo es eso, ¿qué voy a hacer cuando salga a cenar y me tome algunas cervezas y copas? No aguantaré. Creo que mis síntomas de la abstinencia serán mayores que en otros fumadores, seguro. Pienso en las próximas Navidades en familia sin tabaco, en las vacaciones de verano sin tabaco, y sé que no voy a poder resistir y me encenderé un cigarrillo. Todo eso me angustia y me hace sentir una ansiedad horrible. Creo que no soy una candidata para dejar de fumar. Sé que otros pueden, pero yo no”.

En este texto os he puesto en negrita una frase que me parece de especial relevancia: “Hoy, al despertar, hice el intento pero no pude”. Analizar esta frase tiene mucha importancia.

Se supone que cuando uno se levanta el primer día que quiere dejar de fumar, lo que hace es “intentar estar sin fumar”. Que una persona se ponga como objetivo no fumar y no aguante ni 30 minutos parece algo extraño. Teóricamente todos los fumadores pueden resistir perfectamente el hecho de estar 30 minutos sin fumar justo después de despertarse; es más, la mayoría nunca fuman en ese intervalo de tiempo en su día a día habitual. Entonces, ¿por qué el que se pone una fecha no aguanta esos 30 minutos… o los que sean? Por que realmente sí que puede estar sin fumar, lo que no pueden es aguantar toda la estructura mental construida sobre su futuro inmediato, a medio y a la largo plazo. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el fumador, muy habitualmente, comete un error muy común, y es el de disgregar el objetivo de dejar de fumar en un número determinado de obstáculos que colocará desordenada y amontonadamente en su mente. Esa forma de definir y disponer los obstáculos es lo que hace que el fumador se vea incapaz de conseguirlo y se rinda. Ése es el verdadero motivo por el que muchos fumadores no pasan del primer día. Muchos de estos obstáculos son imaginados, otros magnificados y la mayoría anticipados. Así definimos los tres grandes problemas del fumador: La INVENCIÓN , LA MAGNIFICACIÓN Y LA ANTICIPACIÓN.

Para comprender estos tres procesos, pongamos otro ejemplo que no está relacionado con el tabaco:

Paco tiene 17 años, y quiere ser Cardiólogo, coge papel y bolígrafo y empieza a escribir los posibles obstáculos que debe superar:

  1. Tengo que aprobar seis cursos en la Universidad de Medicina, quizás repita uno porque es una carrera muy difícil. Lo más probable es que tarde siete años por lo menos.
  2. Creo que son unas 10 asignaturas por año, unas 60 en total. Si los apuntes de cada asignatura son de 1.000 folios, voy a tener que memorizar 60.000 folios…¡no sé si podré!
  3. Luego quiero hacer la especialidad de Cardiología, para ello tengo que aprobar la prueba de acceso (MIR) que no creo que apruebe a la primera, es decir, al menos dos años más.
  4. Quizás no saque plaza para ser Cardiólogo, y me tenga que conformar con una especialidad que no me guste, como médico de familia por ejemplo, y viva amargado toda la vida viendo a 50 pacientes seguidos en un centro de salud.
  5. Después de aprobar el MIR tengo que estar 4 años de residente, pasando por diferentes servicios. Me da pánico pasar por Urgencias. No me veo preparado para trabajar allí.
  6. Después de todo eso tendré que empezar a buscar trabajo, que como están las cosas seguro que un año mínimo más. 
  7. Resumiendo, tengo que esperar 14 años para ser Cardiólogo, si lo consigo; si no, 14 años para conseguir una especialidad que no me va a gustar. A esto, le tengo que sumar el peligro de cometer algún error, que es muy probable. Seguramente me ocurra y tenga que cargar con el remordimiento y la culpa de haber matado algún paciente. Si esto me sucede seguramente caiga en una fuerte depresión y quiera quitarme la vida. Indudablemente, creo que no estoy preparado para ser médico. Encima 14 años en casa de mis padres estudiando y sin ver un euro con que poder ser económicamente independiente. Creo que lo mejor va a ser cambiar de opinión y estudiar otra cosa.

Toda esta historia que te puede resultar absolutamente rocambolesca, expresa perfectamente lo que suele pasar en el interior de la mente del fumador:

Invención: Piensa que matará a algún paciente y terminará suicidándose por ello.

Magnificación: Si no consigue ser Cardiólogo vivirá amargado toda la vida. Obviamente no conseguir ese propósito puede desanimarle temporalmente, pero no lo convertiría en un ser amargado de por vida.

Anticipación: No se ve preparado para estar en Urgencias, cuando realmente aún no se ha formado para ello, y está anticipando esa situación 12 o 13 años antes. Está midiendo su eficacia del futuro con herramientas del presente.

¿Cómo es este proceso en el fumador? Sigamos el ejemplo anterior:

  • Invención: Creo que no soy una candidata para dejar de fumar. Sé que otros pueden, pero yo no
  • Magnificación: Creo que mis síntomas de la abstinencia serán mayores que en otros fumadores
  • AnticipaciónPienso en las próximas Navidades en familia sin tabaco, en las vacaciones de verano sin tabaco, y sé que no voy a poder resistir y me encenderé un cigarrillo.

Cada uno de estos acontecimientos que nos inventamos, magnificamos o anticipamos, son como enormes cubos que colocamos uno sobre otro sobre la línea de salida en esa carrera que tenemos que recorrer una vez nos ponemos una fecha. Es como una enorme mochila de gigantes piedras que no nos permiten dar ni un solo paso y que nos generan una tremenda ansiedad y malestar. Todas esas sensaciones negativas proceden de esos OBSTÁCULOS MAL REPRESENTADOS Y ORGANIZADOS. Esta situación es la que hace que los síntomas normales de la abstinencia sean agrandados, haciendo que el fumador no los resista.

La persona que dejar de fumar debe enfrentarse a los obstáculos reales con sus medidas reales y organizados temporalmente de una forma lógica. Si yo estoy en enero, no pensaré en la boda de mi hermana de Marzo sin fumar. Si me acabo de levantar, no pensaré en el añorado cigarro de la comida, ni en los kilos que pueda coger dentro de 3 meses. Cuando un sujeto con 17 años quiere ser Cardiólogo, lo único que tiene que hacer es centrarse en entrar en la Universidad que prefiera y en esforzarse cada día en ir aprendiendo, entendiendo y memorizando cada tema, aprobando cada asignatura, una a una, configurando paso a paso un trayecto que con los años le permitan ser el profesional que quiere ser. Todo lo demás no tiene sentido.

Fumador, siéntate y piensa seriamente en la forma que estás representando y organizando los obstáculos que debes sortear para dejar de fumar.

http://www.fumabook.com

Un comentario

  1. Sublime!! Creo que no hay mejor manera de trasladarlo/explicarlo.

    Me ha calado la expresión “Está midiendo su eficacia del futuro con herramientas del presente”.

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