Un duelo voluntario: dejar de fumar

duelo

Habitualmente, interrumpir el consumo de nicotina requiere aguantar y superar una especie de “duelo”.

Algunos pensarán que exagero. Obviamente no pretendo comparar el periodo de abstinencia que sufre el fumador con el dolor que se siente tras perder a un ser querido, ni mucho menos. Pero sí que ambas situaciones presentan ciertas características comunes.

Por el contrario, cuando alguien pierde a alguien, aunque nunca la olvida, sí que logra recuperar (en la mayoría de las ocasiones), con el tiempo, su ritmo de vida habitual. En cambio, no todos los fumadores logran adaptarse a a esa situación libre de droga y se ven obligados a seguir fumando.

¿Por qué ocurre esto?

Imagina que, con tan solo apretar un botón, tuviéramos cada 5 años la oportunidad de traer a este mundo, durante unos días, a ese ser querido que echamos tanto de menos. Al finalizar este periodo, tendríamos otra vez que despedirnos y gestionar nuevamente la pérdida. ¿Qué nos pasaría con esta hipotética y absurda situación? Pues que nunca nos dejaría cerrar definitivamente la herida y nos haría mucho daño a nivel emocional. En definitiva supone poder “disponer” voluntariamente de aquello que hemos perdido, ¡una auténtica locura!

Esto es lo que sucede con el tabaco y a lo que Fumabook suele llamar “Maldita Disponibilidad”. Así es, si el fumador dejara de fumar en una isla desierta no tendría esa posibilidad de acceder al tabaco, obligándole a pasar forzosamente por ese “duelo” y así viéndose empujado a superarlo.

Esto nos deja ver que dejar de fumar no es tan difícil en sí por el simple poder de la droga, aquí “la maldita disponibilidad” tiene mucha culpa de ello, ya que hace que ese duelo sea voluntario (tú decides si pasarlo o no pasarlo) y no algo que inevitablemente se te impone. Ahí radica la diferencia con el duelo proveniente de la pérdida de un ser querido.

Esa disponibilidad no nos permite que gestionemos correctamente el duelo. El fumador tiene ese “botón mágico” y lo puede apretar tantas veces como desee con tan solo ir a la tienda y decir: “me da una cajetilla de cigarrillos”.

http://www.fumabook.com

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