El fumador: el gran incomprendido

incomprendio

“Que forma más tonta de perjudicar tu salud y tu bolsillo”

“Tú sabrás lo que haces con tu vida”

“Eres un vicioso”

“Al fumar actúas irresponsablemente”

“Tú eres el único responsable de tu estado de salud por culpa del tabaco”

“Si no dejas de fumar es porque no te da la gana”

“Fumas porque eres débil”

“Fumas porque no tienes fuerza de voluntad”

“Fumas porque no te quieres”

“Dejar de fumar es cuestión de voluntad y echarle un par de narices”

Estas frases son solo algunos ejemplos de las cosas que tiene que escuchar los fumadores por parte de la población no fumadora y, de lo que es peor, de muchos profesionales sanitarios. No es raro ver cómo los médicos y enfermeros increpan a los fumadores por el hecho de ser consumidores habituales. No importa la enfermedad que tengas, el comodín de “ser fumador”, siempre parece una buena estrategia para responsabilizarlo de sus problemas de salud.

¿Cómo queremos convencer al fumador para que lo deje dándole información sobre los peligros que tiene para su salud, si son los propios profesionales sanitarios (que están formados en Salud) los “primeros” que fuman y no quieren/pueden dejarlo?

¿Cómo es posible que los responsables de las unidades de tabaquismo intenten “concienciar” a los fumadores cambiándoles cigarrillos por manzanas?

Pero que manera más incompetente de abordar la cuestión. Sepa usted, fumador, que en la mayoría de los casos que le atiende un médico o enfermero en un centro sanitario, éste no ha recibido formación especializada en tabaquismo o, si lo ha hecho, ha sido a través de un breve curso. Dicho de otra manera, no tiene ni idea sobre la enfermedad que supone “la adicción a la nicotina”. Es como si un cirujano cardíaco especializado en operar corazones, se atreviera a operarle una rodilla. Pues eso… un desastre. No obstante, es fácil comprenderlo con la oferta formativa que existe actualmente sobre esta patología. ¡Escasísima!

No hay una cosa más peligrosa para un fumador que el hecho de encontrarse con un sanitario que no ha sido fumador y que no se ha formado en tabaquismo. En ese caso, huya.

La pena de todo esto es que los sanitarios nos movemos entre manuales PDF de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), la AECC (Asociación Española contra el Cáncer) y otras de algunas instituciones públicas estatales y autonómicas, y creemos que, con esto, con leer un puñado de páginas, estamos habilitados para tratar a un fumador. ¿Nos atreveríamos a tratar una depresión tras leer un “cuadernillo” sobre esta enfermedad? No ¿verdad? ¿Qué le hace pensar a un profesional sanitario que leyendo un poco sobre algo le habilita para tratar o tan solo para “opinar”?

Nos atrevemos a afirmar que con el ejercicio físico se deja de fumar mejor (echen un vistazo a los estudios científicos y comprueben la débil asociación que hay entre el deporte y el éxito al dejar de fumar). Nos animamos a recomendar el cigarrillo electrónico por ser, supuestamente, menos nocivo que el tabaco convencional (la mayoría de los estudios que lo recomiendan están financiados por la propia industria de cigarrillos electrónicos). Presumimos de aplicar el mejor tratamiento posible conocido “el tratamiento cognitivo-conductual junto con el farmacológico”, cuando en la realidad de muchos centros de salud de atención primaria, literalmente, se le recetan las pastillitas y se les indican que el resto es cuestión de “fuerza de voluntad” o un listado de consejitos absurdos. ¿Dónde queda ese tratamiento cognitivo?

Tú, sanitario que trabajas con fumadores, ¿has leído sobre los fundamentos científicos que recomiendan dejar de fumar de golpe o poco a poco? No sé si sabes que estos estudios muestran poca diferencia entre una forma y otra de dejar de fumar, y que no controlan otras variables como el aprendizaje previo del fumador en intentos de dejar de fumar (elemento tan primordial en el proceso de abandono del tabaco). ¿Sabes realmente si comer fruta y verdura ayuda para dejar de fumar? No es posible que una enfermedad que produce tanta morbilidad y mortalidad en nuestra sociedad sea abordada en la mayoría de las ocasiones con un folleto con unos cuantos consejos.

Obviamente hay sitios (asociaciones, instituciones, etc.) donde las cosas se hacen bien, pero son los menos. Salgan a la calle y hable con los fumadores, comprobará que al fumador no le llega “nada”, tan solo fotografías y eslóganes escalofriantes en sus cajetillas de tabaco.

ESTA ES LA REALIDAD A LA QUE SE ENFRENTA EL FUMADOR: INCOMPETENCIA Y POCA INFORMACIÓN.

Y no se engañe, muchos de los estudios científicos que respaldan el tratamiento farmacológico están financiados por la propia industria farmacéutica. Además, muchos de estos estudios se desarrollan en muy pocos meses. La adicción no se cura en 12 meses, ni de lejos. Hay metaánalisis (estudios que revisan los estudios existentes) que demuestran cómo los resultados de estos experimentos son cuestionables, pues a sus participantes no solo se les administra el fármaco en cuestión, sino también “terapia cognitiva-conductual”, no sabiéndose entonces el origen exacto del éxito en aquellos sujetos que logran dejar de fumar. No duden que el mercado del tabaco mueve millones. En los últimos años ya nos estamos dando cuesta cómo funciona el mundo.

La verdad de todo esto es que, la adicción al tabaco, es un problema de la mente. Tristemente, y en comparación con otras áreas de la medicina, del cerebro se sabe muy poco… MUY POCO, por eso es tan difícil encontrar una solución rápida y fácil para dejar de fumar.

Ya es hora que los profesionales sanitarios que no sepan sobre tabaquismo dejen de hablar sobre ello con sus pacientes, mejor calladitos. Ya es hora que la población en general no fumadora deje de cuestionar las conductas y las capacidades de los que fuman, porque no tienen ni idea del problema al que estos se tienen que enfrentar cuando deciden dejar de fumar.

La adicción al tabaco es una enfermedad que afecta al funcionamiento normal del cerebro, no es una cuestión de falta de concienciación, madurez o responsabilidad.

SI USTED ES FUMADOR, MOVILÍCESE, BUSQUE INFORMACIÓN, BUSQUE AYUDA ESPECIALIZADA, PERSONAS QUE ESTÉN ACOSTUMBRADAS A TRATAR CON FUMADORES, NO CREA EN MÉTODOS-MILAGRO, NO SE DEJE LLEVAR POR LA EXPERIENCIA PERSONAL DE OTROS QUE LO LOGRARON (LOS CONSEJOS PARTICULARES NO SUELEN SER EXTRAPOLABLES).

EL TABAQUISMO ES UN TEMA MUY SERIO.

NADIE LO HARÁ POR USTED, SE LO ASEGURO.

http://www.fumabook.com

2 comentarios

  1. Excelente artículo, llevo tres meses y medio sin fumar pasándolo muy mal y la verdad es que no encuentro ayuda especializada, en el centro de salud te dan los consejos de siempre y que te dicen es cuestión de tiempo y de que no fumes.

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