Si quieres dejar de fumar, tu motivación tiene que ser…

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La Motivación es crucial para vencer al tabaco. Usualmente se habla de la «motivación» con cierta ligereza y no nos paramos a pensar sobre qué es exactamente “estar motivado para dejar de fumar”. Permíteme que te explique algo sobre este tema.

Imagina que un joven de 22 años llamado Enrique está a una sola asignatura de terminar sus estudios en Derecho. Les informa a sus padres que está cansado de estudiar y que prefiere dejar esa asignatura para el año siguiente, preparándola así calmadamente en un año más tranquilo y de descanso. Sus padres piensan en algún regalo para que cambie de opinión y le motive para que termine los estudios pronto y pueda así acceder al mundo laboral cuanto antes.

Le proponen comprarle una moto si aprueba esta última asignatura en la convocatoria de Septiembre. Enrique, dado que siempre había pedido tener una moto, accede y empieza a estudiar. Otra opción de la que disponen los padres es comunicarle que, si no estudia, estará castigado todo el verano sin salir con sus amigos. En este caso, Enrique accede igualmente a estudiar. Vemos, que el joven, accede a llevar a cabo la conducta de estudiar gracias a una gratificación o refuerzo externo (bien en forma de premio o de ausencia de castigo). En este caso estamos hablando de Motivación Externa, ya que viene de fuera, no tiene nada que ver con la conducta motivada (estudiar).

Imaginemos ahora que Enrique está pendiente de aprobar la asignatura de “Derecho Mercantil”, que es la materia que más le apasiona. Dado que le encanta todo lo relacionado con este tema, a pesar de estar muy cansado y de desear dejarla para el siguiente año, el joven comienza a estudiar por su cuenta dado que el contenido de la asignatura le interesa mucho. En este caso hablamos de Motivación Interna, la gratificación viene del propio hecho de estudiar Derecho Mercantil, es decir, es una motivación que procede de la propia conducta a motivar, el premio no viene de fuera. Es como el que hace deporte por lo bien que le hace sentir, y no porque le obligue nadie. La recompensa o gratificación procede de la propia conducta.

Pues bien, los estudios científicos de Psicología demuestran que las conductas motivadas intrínsecamente tienden a mantenerse más prolongadamente en el tiempo. Esto lo vemos cuando a un padre que le gusta la música y apunta a su hijo a clases de piano a cambio de alguna recompensa; el niño acabará dejándolo. En cambio, si el niño disfruta aprendiendo y tocando el piano, tendrá más probabilidades de no abandonarlo.

En el tema del tabaco, la motivación es muy importante, pues muchas veces queremos dejar de fumar empujados por nuestra pareja sentimental, por nuestros hijos o por nuestro médico, sin estar realmente motivados intrínsecamente. Cuando intentamos dejar de fumar por las continuas discusiones que tenemos con nuestra pareja, estamos motivados extrínsecamente, ya que estamos intentando evitar un castigo (las frecuentes peleas derivados del tabaco).

Para dejar de fumar debemos hallar nuestra verdadera motivación intrínseca para apagar el último cigarrillo: mejorar y proteger nuestra salud, evitar el gasto económico, evitar el mal olor en nuestra ropa, la libertad de no estar encadenado al cigarro, etc. Ahora bien, si dejar de fumar puede estar motivado intrínsecamente, y esto es lo más acertado. ¿Por qué no lo conseguimos? La respuesta es clara: fumar también está motivado intrínsecamente. Si fumo, desaparecen las ganas de fumar y la abstinencia. Ahora surge otra pregunta, si tanto fumar como no hacerlo está motivado intrínsecamente, ¿por qué prevalece el seguir fumando?

Aquí entra en juego otro término usado en Psicología: la Demora de la Gratificación. Es decir, el tiempo que pasa hasta conseguir nuestro premio. Las investigaciones científicas demuestran que el ser humano prefiere premios pequeños pronto, que premios más grandes demorados en el tiempo, es decir, que tarden en obtenerse. Así, aunque fumar solo evita la abstinencia y dejar de fumar te concede “vida, salud, dinero, libertad, etc…” el premio de dar una calada al cigarro es inmediato y tangible. Al introducir humo en mis pulmones y llegar la nicotina al cerebro, mi malestar desaparece. En cambio, al dejar de fumar estoy intentando evitar una enfermedad o muerte que quizás llegue o quizás no (seamos sinceros) dentro de muchos años. Está muy demorado en el tiempo.

El efecto de la demora se evidencia en las mujeres que se enteran que está embarazadas (a veces se achaca al estado gestacional por rechazo al humo y protección natural del feto, pero esto se produce incluso en un estado algo más avanzado de la gestación, justo en el momento en el que la madre se entera). Algunas aseguran haber dejado de fumar con poca o ninguna abstinencia, y esto es porque aparece una gratificación inmediata: “en el momento que dejo de fumar, estoy protegiendo a mi hijo”.

Este suceso también es visible en aquellas personas que son diagnosticadas de una enfermedad grave relacionada con el tabaco y donde la recuperación de su nivel de salud y supervivencia se convierte en una gratificación inmediata buscada imperiosamente. Hay muchas personas que aseguran haber dejado de fumar sin esfuerzo tras recibir la mala noticia de poseer una patología potencialmente mortal. Todo esto deja en entredicho el supuesto poder químico de la nicotina en nuestro cerebro. ¿Cómo es posible que el grado de la abstinencia dependa tanto del tiempo en recibir el premio de no fumar? Aquí el poder de nuestra mente sale a la luz de una forma indiscutible.

Resumiendo, es aconsejable estar motivado intrínsecamente. Búscate actividades que vean recompensados tus esfuerzos de no fumar de una forma más inmediata: como hacer ejercicio físico y ver cómo mejoras, o hacerte algún regalo con el dinero ahorrado. Pinta la casa, cambia de ropa, y disfruta desde un primer momento del maravilloso mundo de vivir sin humos.

Es importante que dejes de fumar por ti. Hay otros motivos importantes como que tu familia esté contenta y protegida, pero lo más importante eres tú.

TÚ ERES EL PRINCIPAL MOTIVO POR EL QUE TIENES QUE LIBERARTE DEL TABACO

¡NO LO HAGAS POR LOS DEMÁS, HAZLO POR TI!

P.M. Alles – Psicólogo y escritor del libro para dejar de fumar Fumabook

http://www.fumabook.com

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