¿Enamorado del Tabaco?

dejar de fumar amor

Dejar de fumar cuesta, y de eso no hay duda. Pero lo que también es cierto, es que es un objetivo alcanzable para cualquiera de nosotros. Hay quienes piensan que tienen una personalidad, un carácter o alguna situación personal o laboral que le impide o dificulta lograrlo. Eso es completamente FALSO.

Los fracasos suelen venir por otros motivos. Uno frecuente que cometemos al intentar dejar el tabaco es el coqueteo que mantenemos con todo lo que rodea al cigarro. Para comprenderlo, pongamos un sencillo ejemplo.

Hay personas que cuando rompen con su novia o novio toman algunas de estas conductas:

  • Mirar con frecuencia fotos suyas.
  • Transitar por los lugares donde la pareja frecuenta para forzar un encuentro o un beso que, quizás, le haga replantearse volver.
  • Llamar a la persona para una última oportunidad.
  • Meterse de día en la cama sin ganas de hacer nada.
  • Intentar buscarle en las redes sociales para averiguar qué hace y con quién anda.

Suelen ser conductas que provienen de la pena, la tristeza, la añoranza y la melancolía. Después de meses o años de amor, siempre cuesta hacerse la idea que no vas a ver más o no vas a tener más contacto con una persona con la que has reído, llorado, besado, abrazado, hecho el amor, etc… Pero ciertamente ese momento llega y lo debemos gestionar lo mejor posible.

Cuando estas circunstancias ocurren, solemos aconsejar a la persona que sufre, que no haga este tipo de cosas, porque a la larga, no hará más que prolongar el sufrimiento. Cuanto antes nos enfrentemos a la ausencia de esa persona, antes lo superaremos y antes podremos rehacer nuestras vida.

Con el tabaco pasa lo mismo. ¿Qué ocurre cuando dejamos de fumar? Que nos hundimos, que recordamos lo bien y lo tranquilos que estábamos mientras fumábamos, que le intentamos dar una última calada, que nos metemos en la cama a lamentarnos, que no tenemos ganas de hacer nada, que nos compramos un cigarrillo electrónico, que nos ponemos un parche de nicotina, etc…

Todo esto no hace más que retrasar lo que tarde o temprano tenemos que aceptar: La ausencia total del tabaco en nuestras vidas. El “duelo”, tarde o temprano, hay que pasarlo.

Como con algunos amores tóxicos, en el tabaco no valen segundas oportunidades

P.M. Alles – Psicólogo y escritor del manual para dejar de fumar: Fumabook

www.fumabook.com

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