
Una de las opciones que disponen las personas fumadoras es la aplicación del tratamiento farmacológico específico para dejar de fumar. Este tratamiento, en términos generales, sirve para calmar en mayor o menor medida (depende de la persona) algunos de los síntomas de la abstinencia que puedas llegar a sentir cuando apagues tu último cigarrillo. Por eso, más que medicamentos que curan la adicción estaríamos hablando de medicamentos que “pueden” facilitar algunos aspectos y durante un tiempo limitado en los primeros meses cuando estés intentándolo dejar.
Lógicamente, la pastilla no ejerce efecto sobre tus hábitos (o en como el consumo de tabaco organiza tu vida) o tus creencias adictivas (todas esas cosas que tu piensas y crees sobre el papel del tabaco en tu vida). De esta manera, cuando a los meses tengas un mal día, o al año te veas ante la tentación de fumar en una boda o en la puerta de “Urgencias”, la pastilla no estará ahí para ayudarte.
Éste es el motivo por el que debes entender el tratamiento de la adicción como un TODO donde la pastilla tendrá su sitio, pero también otras cosas mucho más importantes: el tratamiento de tus creencias adictivas y el cambio de determinados factores conductuales (abordaje cognitivo-conductual).
La pastilla tendrá poco o nulo efecto si depositas únicamente las esperanzas en ella. El gran artífice de la proeza serás tú a través de un uso correcto e inteligente de tus propias herramientas. Si intentas terminar una maratón con la simple estrategia de comprarte unas zapatillas Nike de 300 euros, sin preparación ni entrenamiento, te pararás a los pocos kilómetros agotado y dolorido. Las pastillas son como las zapatillas, de poco te servirán si no pones de tu parte a través de una correcta y seria preparación.
Así que desde Fumabook lo decimos alto y claro: SÍ A LOS TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS AVALADOS POR LA EVIDENCIA CIENTÍFICA SIEMPRE QUE ESTÉ PRESCRITO Y CONTROLADO POR TU MÉDICO Y SIEMPRE QUE SEA PARTE COMPLEMENTARIA A TU PREPARACIÓN Y ABORDAJE DEL COMPONENTE MENTAL (PSICOLÓGICO). No te automediques, no tomes lo que vendan por Amazon o en la tienda de la esquina…
Las pastillas sirven en los términos para lo que fueron creadas, no en los que tu creas o pronostiques en tu mente. Siempre que dejes de fumar será gracias a ti, el fármaco solo representará una pequeña fracción de ayuda en ese gran proyecto personal.
Por eso, nunca deberías afirmar:
Intenté dejar de fumar con “x” pastilla y no me sirvieron.
Logré dejar de fumar gracias a “x” pastilla.
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