Resumen Taller Antitabaco

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Hoy quiero compartir con vosotros el pequeño resumen que distribuyo a los asistentes de mis talleres para dejar de fumar cuya duración es de más de 4 horas.

Taller sobre tabaquismo

Introducción: partiendo de los datos actuales sobre consumo de tabaco y el impacto sobre la salud de los fumadores, se hace evidente la necesidad de redirigir la perspectiva con que se aborda el problema del tabaquismo, fundamentalmente desde dos aspectos esenciales:

  1. Intervención Social.

  2. Enfoque Cognitivo.

Intervención Social: Nos ha quedado claro como nuestra sociedad acepta el número de muertos y las enfermedades que derivan del consumo de tabaco de una forma que no se haría con otros productos comercializados. Esto ocurre porque el tabaquismo es un problema social que viene de muy atrás y que requerirá del paso de varias generaciones hasta ser comprendido de una forma más realista. Por ello, es necesario acelerar este proceso interviniendo directamente en la sociedad (en la fábrica de adictos), en la población adulta que actúa como modelo ante las nuevas generaciones. Es muy importante fomentar la formación en este sentido, haciendo hincapié en la necesidad de que los adultos dejen de comprar y fumar tabaco delante de los niños, no solo por el humo, sino por configurar un mal ejemplo para estos. Tiene una especial relevancia a los ojos de los más pequeños los padres y ciertos profesionales como son los sanitarios, profesores, policías, etc.

El problema social del tabaco es algo mucho más complejo que echarles las culpas a los gobiernos por recaudar impuestos del tabaco o a la industria por lucrarse a costa de la salud de los ciudadanos adictos. El tabaquismo es un problema global donde intervienen muchos agentes, siendo el fumador uno más. Éste no solo participa activamente, sino que además desempeña el papel de víctima. Por todo ello, más que buscar a los responsables de esta epidemia mundial, hay que mirar hacia adelante para la exploración de nuevas soluciones que vayan integrando en nuestra población conductas más saludables a través del EJEMPLO.

Enfoque Cognitivo: Es muy necesario hacer un viaje al interior de la mente del fumador con dos propósitos fundamentales: el primero, ayudar al adicto a comprender su problema y, segundo, acercar a la población no fumadora a un lugar donde sirva como “colaborador eficaz” ante un fumador de su entorno próximo que desea abandonar el consumo de cigarrillos. Para ello nos adentramos en el funcionamiento de la mente humana a través de la Teoría de la Disonancia Cognitiva de Leon Festinger que nos dice que, cuando una persona efectúa una conducta que no es congruente con su sistema de creencias, se genera un conflicto interno o incomodidad psicológica que denomina Disonancia Cognitiva. Este autor añade que el ser humano tiende a reducir a un nivel tolerable o a eliminar por completo esta disonancia. En el caso del fumador, que fuma y que sabe que fumar es malo, también se produce este conflicto mental. Para eliminarlo, el fumador dispone de tres opciones principales:

    1. Dejar de fumar (cambia la conducta).

    2. Elaborar unas creencias falsas (cambiando sus creencias y pensamientos).

    3. O tomar un camino intermedio en el que se cambian ambas cosas.

Lo que suele hacer el fumador es seguir fumando, generando un conjunto de creencias erróneas, falsas o irracionales que en Psicología se denominan Distorsiones Cognitivas. Éstas van a representar el denominador común o mecanismo fundamental por el que el Cerebro Adicto va a controlar la propia voluntad del fumador para asegurar su dosis y relegar a un segundo plano la función principal con la que fue creado: proteger la vida a través de la configuración de un entorno seguro para el organismo.

A partir de este elemento común (la generación y ensamblaje de las Distorsiones Cognitivas para la reducción o eliminación de la Disonancia Cognitiva), cada fumador compone un perfil único y singular a través de la elección de sus propias y genuinas creencias erróneas. Esto hará que los fumadores sean muy distintos unos de otros. Hay innumerables tipos de Distorsiones Cognitivas que podemos agrupar en 4 categorías fundamentales:

  1. Aquellas que van dirigidas a restar peligrosidad al tabaco. Es decir, evitan reconocer lo nocivo que es fumar. Ejemplos son: fumar no es tan malo, a mí no me hará daño, hay cosas peores como la contaminación ambiental, si me afecta ya tendré tiempo de dejarlo, etc.

  2. Las que hacen creer que el fumador no es capaz de dejarlo: tengo baja autoestima, soy una persona muy nerviosa, tengo muchos problemas personales, etc.

  3. Las dirigidas a dibujar un hipotético futuro muy negro sin tabaco: no voy a ser igual de feliz sin fumar, no me lo pasaré bien en las celebraciones, viviré muy ansioso, etc.

  4. Y, para terminar, el grupo indeterminado que aúna creencias difícilmente rebatibles como son: fumo porque soy libre para hacer con mi cuerpo lo que me da la gana, fumar es un placer que no pienso renunciar, etc.

Estas creencias erróneas suelen fijarse fuertemente a dos aspectos fundamentales:

  1. Las debilidades individuales: yo soy muy tímido, muy nervioso, etc.

  2. Las circunstancias personales / laborales: cuido de un padre enfermo, tengo tres hijo pequeños, etc.

Esto hace que la persona que se plantea dejar de fumar, construya un futuro imaginario sin tabaco muy incierto, y esto le genera miedo. Este miedo tiene, por un lado, el poder de magnificar los síntomas de la abstinencia, haciendo que dejar de fumar sea insoportable; y, por otro, cuando el temor es muy acusado, el efecto de anular el deseo de dejar de fumar. En otras ocasiones este miedo no interviene en la anulación del deseo, sino que es la propia acción directa de la Distorsión Cognitiva la que anula el deseo de dejar de fumar. Un ejemplo sería: “yo soy libre para hacer con mi vida lo que quiera, me gusta fumar y no pienso dejarlo”.

Con todo esto, nos damos cuenta que la más grave y directa consecuencia de ser fumador no son las distintas enfermedades que puede causar en el sujeto. La acción más relevante es la conversión del cerebro sano en un “cerebro adicto” que provoca dos efectos devastadores:

  1. La anulación del deseo de dejar de fumar.

  2. La incapacitación ficticia del fumador que quiere dejarlo.

De aquí surge la relevancia de trabajar sobre estas creencias erróneas durante el proceso de liberación del tabaco. Para ello, establecemos un proceso que denominamos Ciclo P.A.P.I. y donde el Aprendizaje toma un papel protagonista. Resumidamente se compone de las siguientes fases:

  1. PREPARACIÓN: Un periodo de tres semanas donde deberá comenzarse el Diario Personal para la disolución de las creencias erróneas (el consumo de tabaco como una “necesidad” y no como un “placer”, etc.) y la asunción de una serie de perspectivas (“el muro de ladrillos”, “el camino de cristales rotos”, etc.).

  2. ABSTINENCIA: Conocer los principales síntomas que pueden aparecer en este periodo y el valor verdadero de la recaída en el proceso del Aprendizaje.

  3. PRECAUCIÓN: Estar muy atento a los dos motivos principales por lo que la gente vuelve a fumar: estado emocional negativo y exceso de confianza (sensación de control).

  4. INDEPENDENCIA: Donde llegará el verdadero beneficio de dejar de fumar, la Libertad procedente de la recuperación del Cerebro Sano.

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