En la primera película de Rocky, a la hora y 37 minutos puedes observar la conversación entre Rocky y su mujer, Adrian, la noche antes del combate con Apollo Creed. Veamos como se activan sus creencias, produciendo pensamientos anticipatorios y miedo, como cuando el fumador se aproxima a su fecha:

R: No puedo
A: ¿Qué?
R: No le puedo ganar
A: ¿A Apollo?
R: Sí. He estado afuera caminando y pensando. ¿A quién quiero engañar? No estoy a su altura.
A: ¿Qué vamos a hacer?
R: No lo sé.
A. Has trabajado tanto.
R: Sí, pero no importa, yo no soy nadie. ¿Quién soy yo?
A: No digas eso.
R: Vamos, Adrián, si es la verdad, yo no soy nadie. Aunque eso tampoco importa, ¿sabes? He estado pensando que ¿qué más da si pierdo este combate? ¿Y si este tipo me abre la cabeza? Porque lo único que quiero es llegar. Nadie ha podido aguantar a Creed, ¿y si yo le aguanto los quince asaltos?, ¿si suena la campana y aún me tengo en pie?, por primera vez, sabré, por primera vez en mi vida que no he sido otro idiota del montón.

¿Te suena?

4 respuestas a «Rocky, dejar de fumar»

  1. Avatar de Carmen
    Carmen

    Si Pablo me suena… Me gusta las comparaciones que haces con las películas y todo tan cierto

    1. Avatar de
      Anónimo

      Es impactante

  2. Avatar de Carmen
    Carmen

    Siiiii. Increíble. Suena y re suena

  3. Avatar de
    Anónimo

    Si es increíble como trabaja nuestro cerebro

Replica a Carmen Cancelar la respuesta