Introducción

Así, y de esta manera, decidí cambiar mi posición. Obviaría y apartaría de mi lado lo que mi mente me decía, dejándome llevar ciegamente por lo que aquellas personas que lo habían logrado me habían asegurado: NINGUNO DE ESOS MIEDOS QUE TÚ TIENES SE CUMPLIRÁ. NO PIERDAS NI UN DÍA MÁS Y DEJA DE FUMAR INMEDIATAMENTE.
Y así fue, apagué mi último cigarrillo y me embarqué en uno de los viajes más apasionantes que he iniciado en mi vida. Ése que me llevaría irremediablemente a una LIBERTAD que jamás había soñado. Esa libertad que había poseído de niño y adolescente y que, en aquel momento, no era consciente que había perdido durante los años como fumador.