Introducción

Soy Psicólogo, Enfermero (con la especialidad en Enfermería del Trabajo) y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. A pesar de mi formación sanitaria, desconocía algún método realmente eficaz que me ayudara a acabar con el consumo de cigarrillos. Por entonces, trabajaba en el Servicio Médico de una gran empresa financiera, y eso me ofrecía la oportunidad de conversar con cientos de trabajadores, muchos de ellos fumadores y exfumadores. Por casualidad, tomé una decisión distinta a la que había adoptado hasta el momento, y fue la de cambiar la pregunta que les solía formular a aquellos que habían logrado liberarse de la gruesa cadena de la nicotina. Ya no me interesé en la forma en que lo habían conseguido o en el método que habían utilizado, me dediqué, única y exclusivamente, a conocer cómo se encontraban en la actualidad después de aquel tiempo sin fumar. Obviamente, no dirigí mi atención a los sujetos con pocas semanas o meses sin fumar, sino solo a aquellos que llevaban más tiempo (muchos años). Allí encontré la primera de las claves que me ayudarían más adelante a conseguir el gran sueño de vivir libre de tabaco: NO ECHABAN DE MENOS EN ABSOLUTO FUMAR Y, ADEMÁS, CONSIDERABAN EL HECHO DE HABER DEJADO EL TABACO COMO UNO DE LOS ACONTECIMIENTOS MÁS IMPORTANTES Y ENRIQUECEDORES DE SUS VIDAS. Realmente esto me sorprendió. Todos coincidían en que nunca deseaban coger un cigarrillo y que, si lo hubieran sabido, habrían dejado de fumar mucho antes. En definitiva, la cuestión no era averiguar o conocer cómo lo habían dejado, pues ahí no encontraría unanimidad o una fórmula mágica, sino conocer cómo se encontraban después de tantos años sin fumar y, ahí sí, estaban todos de acuerdo: vivían completamente desconectados del mundo del tabaco.