Capítulo 9

Por último, trataremos el tema de la gratificación durante el proceso de liberación del tabaco. La Psicología ha demostrado cómo las conductas que son premiadas en un corto periodo de tiempo, tienen mayor probabilidad de ser llevadas a cabo. En el tema que nos atañe, el tabaco juega con muchísima ventaja. La conducta de fumar recibe la “recompensa” de eliminar el mono o abstinencia física en cuestión de segundos tras la inhalación del humo. En cambio, dejar de fumar no presenta una visible, clara y definida recompensa a corto o medio plazo, sino más bien supone la protección de tu salud y la prevención de enfermedades, hechos que no son tan palpables y están muy demorados en el tiempo. Por ello, mi recomendación es que, cuando dejes de fumar, busques premiarte una o dos veces al mes con algo que te guste, como comprarte ropa, una buena comida o pasar un fin de semana a tu gusto. Tu presupuesto será el importe que te gastabas cada mes en tabaco. Al respecto, llenar poco a poco una hucha no me parece la mejor idea, pues supone reproducir diariamente el momento de comprar cigarrillos. Tú sabes perfectamente qué cantidad al mes te sueles gastar en fumar. ¡Olvida todas las rutinas relacionadas con el tabaco!