Capítulo 9

En contra de lo que muchos piensan, acabar con la adicción al tabaco no es una simple cuestión de tener “fuerza de voluntad” o una altísima “motivación”. Es frecuente que los fumadores caigan una y otra vez en esta perspectiva errónea. Por ello, me parece de especial relevancia explicar detalladamente el papel real de la fuerza de voluntad y de la motivación durante el proceso de abandono del consumo de tabaco.

Imagina que quieres realizar en bicicleta, en el menor tiempo posible, un trayecto entre dos ciudades. Seleccionas una ruta de 85 kilómetros cuyo perfil es, en su mayoría, cuesta arriba. Estás muy ilusionado y seguro de ti mismo, pues te consideras una persona con mucha fuerza de voluntad en todo lo que llevas a cabo. Por ello, empiezas a pedalear fuertemente para lograr un buen tiempo. A medio camino, tras subir tres pendientes de una gran inclinación, sientes dolor y agotamiento en los músculos de tus piernas que no te permiten continuar con la marcha. Esto te obliga a dar la vuelta y regresar a casa. Al comentar lo sucedido con un vecino, te informa que, para ir a esa ciudad, existe una ruta alternativa un poco más corta y con menos pendiente. Por otra parte, eres consciente que, antes de repetir una prueba de esas características, necesitas un poco más de entrenamiento físico. En definitiva, crees no haber estado lo suficientemente preparado ni informado para esa prueba.