Capítulo 6

Tu cerebro adicto “escanea” tu ser con el único propósito de detectar tus puntos débiles y así utilizarlos para que nunca dejes de darle su dosis. Como te he dicho, es muy cruel y muy oportunista. No dejará de aprovechar la ocasión para atacarte cuando peor lo estés pasando: cuando se muera tu padre o tu madre, cuando pierdas un hijo, cuando enferme tu pareja, cuando te echen del trabajo, cuando te desahucien de tu hogar, cuando te sientas realmente deprimido o deprimida y creas que la vida no tiene sentido. Ahí estará tu cerebro adicto riéndose de ti, frotándose las manos sabiendo que, en tus momentos de fragilidad, él siempre gana, haciéndote creer que un cigarro te ayudará a afrontar esas situaciones tan desagradables. En tu mano está, en la mano de esa “versión no fumadora de tu ser” que aún permanece ahí oculta en algún lugar de tu cerebro adicto. No te desesperes, pronto volverás a manejar el timón de tu vida. A este asqueroso ser lo vamos a expulsar pronto de tu cabeza.