Capítulo 6

Bueno, al fin y al cabo, todos estos pensamientos regulados por nuestras distorsiones cognitivas nos generan mucho miedo. Ya te dije que este miedo es el motor principal de la adicción. Según hayas elaborado unas creencias erróneas u otras, generarás un tipo de miedo u otro. Por ejemplo: sin fumar engordaré, sin fumar dormiré mal, sin fumar estaré triste, sin fumar viviré ansioso, sin fumar no me lo pasaré bien en las reuniones sociales, sin fumar no me concentraré en el trabajo, sin fumar no podré enfrentarme a mis problemas personales (cuido de mis padres ancianos que están muy enfermos), sin fumar no podré aguantar la presión en mi trabajo (soy jefe de muchos trabajadores), etc. Escuchando esto, podríamos pensar que EL TABACO ES UN SUPERMEDICAMENTO que sirve para casi todo. Sirve para estudiar, trabajar, relacionarte con los demás, concentrarte, perder peso, ser feliz, estar tranquilo… Digo yo que, si existiera un medicamento con todas esas propiedades, deberían venderlo en las farmacias, ¿no? Obviamente, todas esas facultades que se le atribuyen al tabaco son falsas. Una sustancia no puede tener tantas propiedades. Entonces, ¿sabes cómo podemos explicar todo esto? De la siguiente manera. EL TABACO NO TIENE EL PODER PARA AYUDARTE en todas estas cosas, ni mucho menos, lo que hace el tabaco es atacar justo en tus debilidades. Es un cruel oportunista que te da donde más te duele, que te mete el dedo en tu llaga: