Capítulo 6

Resolviendo dudas
Lo creas o no, la mayor parte del malestar que sientes cuando dejas de fumar es producto de tus pensamientos. La adicción química (entendida como el malestar que siente tu cuerpo por la ausencia de nicotina en tu cerebro) no es tan poderosa como para hacerte sentir tan mal, para nada. Al igual que le pasaba a Marta con su miedo a la entrevista de trabajo, muchos sufren al imaginarse su vida sin tabaco. Y, al igual que Rodrigo, muchos sufren una abstinencia brutal más por el “¿Qué me puede pasar ahora?” que por lo que “realmente debiera pasarme”. Se nos dibuja un futuro y un presente mucho más negro de lo que realmente debiera ser. Pero, tristemente, por mucho que te lo diga, es tu cerebro adicto el que te sigue diciendo al oído: “no le escuches, tu caso es distinto al de los demás, este psicólogo no tiene ni idea de cómo es tu vida y por todas las cosas que has tenido que pasar…”. En ti está la decisión de hacerle caso a él o a mí. Yo no te pido nada, solo quiero tu libertad y tu salud. Él solo quiere su dosis de nicotina a cambio de todo eso que yo te ofrezco. Creo que está claro de quién has de fiarte.