Capítulo 5

Obviamente, bajo este triste panorama, a nadie en su sano juicio se le ocurriría dejar de fumar. Normal que se piense aquello de “prefiero vivir pocos años feliz, que muchos estando amargado”. ¿Recordáis aquello que os dije en la introducción del libro que me habían confesado aquellos que lograron dejar de fumar y que fue mi primera gran clave para lograr mi éxito? ¿Lo recordáis? Pues sí, que todo esto no era cierto. Ninguno de estos oscuros pronósticos llega a cumplirse.