Capítulo 5

Me gustaría terminar este capítulo citando brevemente el “Mito de la Caverna” de Platón. Supongo que te sonará de haberlo estudiado en Filosofía en el colegio. Es una metáfora que explica cómo interpreta la realidad el ser humano. Para ello describe la siguiente escena. Hay unos hombres atados desde su nacimiento en el interior de una cueva. Detrás de ellos hay situado, a lo lejos, un fuego que proyecta sobre la pared las sombras de unos objetos que otros hombres libres hacen pasar delante de la luz. Estas sombras son la única realidad a la que se han expuestos estos prisioneros. Luego, dice que uno de ellos se libera, se gira y mira hacia los objetos reales que eran proyectados en forma de sombra contra la pared. Por quedar deslumbrado por la luz del fuego, las ve borrosas. Cuando pudo acostumbrarse, comprobó realmente cómo eran en realidad esas figuras. Más adelante salió de la cueva, pero quedó cegado por el sol. Al principio pudo ver el reflejo de algunos objetos en el agua, luego los objetos directamente y, en última instancia, y a medida que sus ojos se iban acostumbrando a la intensa luz del día, mirar directamente al sol. Cuando descubrió cuál era la auténtica realidad, se dio cuenta que las sombras eran solo copias parciales e imperfectas de lo que era el mundo verdadero. Cuando volvió a la cueva para liberar a los demás compañeros y contarles que aquella realidad que veían sobre la pared no era la cierta, estos seguramente lo tomaron por loco pensando que la luz le había enfermado sus ojos.