Capítulo 4

El engaño al que te somete el cerebro adicto no solo no te deja verlo, ni tan siquiera te permite imaginarlo. ¡Te lo prometo! Vivir libre de la sustancia adictiva es una sensación que ha de sentirse en la piel de uno mismo. No te lo pueden contar, ni describir, ni fotografiar, ni dibujar. La libertad es como “un silencio” que jamás has experimentado por culpa de una voz interna que no te ha dejado de amenazar durante años. No caigas en el error de subestimar a tus creencias erróneas y centrar tu batalla en los síntomas de la abstinencia (esas sensaciones desagradables que sientes cuando intentas dejar de fumar). Si piensas que todo lo que sientes es consecuencia única de la falta de nicotina en tu sangre, estarás negando el efecto fundamental que tienen tus distorsiones cognitivas en todo este proceso. Este hecho es una de las causas principales de los fracasos a la hora de dejar de fumar.