Capítulo 4

Resolviendo dudas
Haber entrado en todos los tipos de creencias erróneas existentes te ayudará mucho a la hora de comprender tu problema. Es muy frecuente que el fumador siempre considere que sus “motivos para seguir fumando” son más importantes que los de los demás. Esto suele ocurrir cuando alguien nos comenta “que no puede dejar de fumar porque tiene bastante que estudiar”. Obviamente, ante dicho comentario, son muchos los que piensan que “es una auténtica tontería fumar porque alguien tenga exámenes… ¡comparado con los problemas familiares y personales que uno puede llegar a tener!”. Tristemente, he de decirte que no hay adicciones más graves que otras, todas están sustentadas o mantenidas de la misma forma: a través de creencias erróneas o pensamientos que son irracionales. La tuya también. Sin dudas, habrá muchos fumadores que consideren tus motivos como pocos convincentes.

Como verás, no quiero entrar en la discusión sobre si fumar te puede ayudar o no a “soportar” tus problemas personales o las dificultades que tú consideres. Eso provocaría el despertar de tu cerebro adicto, lo pondría a trabajar, amplificando tu engaño y alejándote de la idea de dejar de fumar, de este libro y de mí. Ése no es mi propósito. Yo soy tu gran aliado, no lo olvides.