Capítulo 3

Para ello, antes de pasar al siguiente capítulo, resumamos lo más importante de éste. Debes saber que, todos los seres humanos, presentamos a lo largo de nuestras vidas momentos en que no encajan a la perfección dos cosas que pensamos, o algo que pensamos y algo que hacemos. Pongamos un sencillo ejemplo. Hay personas que piensan que es bueno dar limosna, que es muy necesario y agradable ser generoso con los más necesitados. Pero, cuando van por la calle y se cruzan con algún indigente, nunca le dan nada de dinero. Cuando les preguntas, suelen contestar aquello de “seguro que lo quiere para beber vino, consumir drogas o para fumar”. Al fin y al cabo, a la gran ma54
yoría, nos cuesta soltar dinero a un desconocido y, para justificar esa “incongruencia”, tenemos que elaborarnos esas creencias para así quedarnos tranquilos y no sentirnos malas personas. Pensar que todas o la gran mayoría de las personas que piden por la calle quieren el dinero para drogarse, no deja de ser un pensamiento erróneo que usamos para no sentirnos tan poco generosos.