Capítulo 3

Esto que acabamos de explicar, la formación de distorsiones cognitivas, supone el mecanismo común que poseen todos y cada uno de los fumadores. El núcleo de la enfermedad, de la adicción, es el mismo en todas las personas, y ahí es donde debemos atacar. Ahora bien, se presenta un pequeño problema y es que, este mecanismo, no se expresa de la misma manera en todos los sujetos. Para que puedas entenderme, me explicaré a través de un ejemplo.

“Cuando en el sistema circulatorio de un ser humano se produce un trombo (o coágulo de sangre), éste puede viajar por todo el organismo y, dependiendo dónde se aloje, podrá producir una enfermedad u otra. El trombo podrá viajar hasta una arteria del corazón (coronaria) y producir un infarto de miocardio; o bien, por ejemplo, al cerebro, desembocando en una trombosis cerebral. Cada una de estas enfermedades se manifestará con una sintomatología diferente: en el corazón con dolor en el pecho (angina), muerte del tejido cardiaco (isquemia), etc.; en la trombosis cerebral, parálisis de la mitad del cuerpo, etc. Es decir, podríamos concluir que, ante un mismo mecanismo común (el trombo) se pueden generar enfermedades distintas o síntomas totalmente diferentes”.