Capítulo 13

Resolviendo dudas

Como en capítulos anteriores, vamos a ponerte algunos ejemplos para afianzar el tema que esta vez hemos tratado.

La antigua fábrica de sillas

Imagina que te encuentras en una fábrica de sillas. Allí hay grandes cuchillas y lijas que cortan y pulen la madera en grandes tablones. Otras máquinas cortan las piezas que compondrán estos muebles; unas hacen las patas, otras los respaldos y los asientos. En otra zona de la nave, hay robots que se encargan de ensamblar las distintas partes de la silla y atornillarlas.

Supongamos ahora que apagamos el interruptor general de la fábrica. Ésta, inmediatamente, queda parada. Ahora, nos trasladamos a unos tres meses después y volvemos a conectar la electricidad. En ese instante, las máquinas vuelven a funcionar a la perfección, generando hermosas y perfectas sillas. Vayamos ahora más adelante, a dos años después. Como es obvio, muchas máquinas han perdido parte de su engrasado y las cuchillas se han oxidado parcialmente. Al arrancar la fábrica, ésta hace bastante ruido, ya que muchos de sus componentes no se mueven bien y el corte de las maderas no es limpio y perfecto. Cuando vamos a la zona de “producto final”, nos podremos dar cuenta que las primeras sillas tienen algunos defectos debido a la larga inactividad de las máquinas. No obstante, al poco tiempo, parecen recuperar la normalidad creando sillas bastante aceptables. Imagina ahora, esta última circunstancia. Regresas a la fábrica después de 15 años, conectas la electricidad y observas. Las hojas de corte están muy deterioradas o rotas, las piezas y engranajes de la maquinaria y de la robótica se han fusionado y no permiten su movimiento. Cuando te acercas a ver el resultado, aprecias una cantidad considerable de trozos de madera sin forma, amontonados en el suelo. La fábrica está completamente inservible.