Capítulo 12

Como estos ejemplos, te podría poner mil. Tú debes analizar esas situaciones o pensamientos que te hacen desembocar o precipitar una caída, sacar conclusiones y aplicarlas en la siguiente ocasión.

Así, cuando caigamos, el Aprendizaje continuará. ¿Esto qué quiere decir? Que, si llevamos 3 meses sin fumar, seguiremos llevando 3 meses sin fumar y no diremos aquello de “¡Vaya! Otra vez a empezar de cero”. Nunca se empieza de cero, el Aprendizaje es acumulativo y, su suma, es la que nos proporcionará el éxito.

Errar no significa que seamos torpes, incapaces o fracasados. ¡NO! ¡Estamos aprendiendo! Este Aprendizaje puede continuar en cualquier momento de los primeros años “si cambian algunas circunstancias”. Me explico. Al igual que el niño que ya sabe montar en bicicleta, cae ante el suelo mojado de su primera lluvia por desconocer ese peligro, el fumador también tiene que exponerse a situaciones nuevas cuando “cree que ya está todo controlado”. Por eso hay personas que me dicen “después de 7 meses lo llevaba muy bien, pero ingresaron a mi madre en el hospital con una fractura de cadera y no pude evitar encenderme un cigarrillo”. Obviamente, esta persona se expuso a una situación de estrés a la que no se había enfrentado durante los primeros 7 meses, y eso le originó un fallo, pero también un nuevo Aprendizaje. ¿Por qué entonces fustigarnos ante un error de este tipo? La respuesta es fácil: el Carcelero vive pendiente de nuestros sucesos, aprovechando cualquier dificultad para recordarnos que sigue ahí.