Capítulo 12

Esta misma tarea la puedes llevar a cabo con la cámara frontal de tu teléfono móvil. Puede llegar a ser un ejercicio, incluso, mucho más impactante que el anterior. Cuando te sientas realmente mal, grábate a ti mismo soltando todo lo que te pasa por dentro relacionado con el tabaco. Igualmente, y tal como haríamos con el diario, cuando la tormenta haya pasado y te encuentres mejor, podrás visualizar el vídeo grabado y comprobar hasta dónde te lleva tu Carcelero. Con estos ejercicios podremos trazar esa línea imaginaria que hay entre lo que te dicta tu Carcelero y tu “yo libre” (tu Capitán).