Capítulo 12

El uso del diario personal o el móvil

Ya te he dicho innumerables veces que son los miedos los que hacen que una abstinencia pueda estar descontrolada. Por eso, más que preguntarse “¿Qué debo hacer cuando me encuentro tan mal?”, la cuestión relevante será “¿Cómo puedo prevenirlo?”. Para ello, la mejor arma es trabajar con las distorsiones cognitivas.

Esto lo podremos hacer de dos maneras. La primera es con el uso del diario personal. Cuando me empiece a encontrar mal o, simplemente, vea las cosas un poco de color negro, acudiré a mi diario personal y expondré todo lo mal que me encuentro y los motivos por los que creo que me siento así. En este ejercicio tienes que ser muy “bruto”, vamos, que dejes abrir tu corazón de par en par. No te cortes ni un pelo. Escribe todo lo que se te pase por la cabeza, no importa que te pongas triste o con ganas de llorar, esto te ayudará a desahogarte. En otro momento, cuando estés con mayor tranquilidad u optimismo, cuando te sientas fuerte y con ganas de destrozar a tu Carcelero, recupera este escrito y léelo despacio. En ese momento, con una mente más serena, podrás comprobar el efecto que tiene la adicción sobre tu cerebro. Dicho de otra manera, podrás ver con tus propios ojos y mayor objetividad, las palabras y el mensaje que viene de tu Carcelero. Comprobarás la cantidad de argumentos absurdos que el cerebro adicto te hace elaborar cuando te encuentras realmente mal. Este ejercicio ayuda a sacar a flote, a nivel del consciente, toda esa mugre y la basura que la adicción ha esparcido por el cerebro. Nuestra consciencia libre (nuestro amigo el Capitán) es la que debe ir recuperando, poco a poco, el mando de nuestros pensamientos.