Capítulo 12

Además de estos síntomas, podemos citar otros como son el dolor de cabeza, la falta de concentración o el cansancio. No obstante, hay ocasiones, más de las que puedas pensar, en que dejar de fumar no provoca, o a penas genera, síntomas de abstinencia. Si ése es tu caso, debo darte la enhorabuena y hacerte una gran e importante recomendación. Cuando indagas en la historia personal de cada fumador, una mayoría refiere haber dejado de fumar alguna vez a penas sin esfuerzo. Este hecho supone una verdadera trampa para el fumador. Al comprobar que dejar de fumar es tan fácil, tiende a volver a hacerlo a los pocos meses, pensando que la siguiente vez le va a resultar igual de sencillo. Esto, tristemente, no suele suceder, con lo que el fumador se lleva la desagradable sorpresa de que le cuesta mucho superar la fase de Abstinencia. Por ello, si ves que se te hace fácil, no saques esa falsa conclusión. La próxima vez será mucho más difícil. La adicción suele funcionar así en la inmensa mayoría de los casos, cada vez está más agarrada a tu cerebro.