Capítulo 11

¿Dejo de fumar de golpe o poco a poco?

Otro aspecto muy importante y que genera muchas dudas en el fumador es si la mejor forma de dejarlo es de golpe o poco a poco. Dejar de fumar es como tirarse de puenting. O te tiras o no te tiras, pero “tirarse poco a poco” no parece tener mucho sentido, ¿no? Hay investigaciones científicas que demuestran que dejarlo de golpe es la forma más efectiva de hacerlo. Además, es muy frecuente escuchar de antiguos fumadores aquello de “hasta que no lo dejé de golpe” no lo conseguí. Voy a darte mi opinión.

Plantearse si es mejor dejar de fumar de golpe o poco a poco es una manera de demostrar que uno no entiende bien de qué va esta adicción. Siempre se deja de fumar de golpe, incluso cuando lo haces supuestamente “poco a poco”. El Carcelero quiere su dosis, y tú puedes dársela de dos maneras: o cada poco tiempo, o cada mucho. Pero, al fin y al cabo, aunque se lo des cada mucho tiempo, tú se lo sigues dando, él sigue mandando sobre ti (el engaño sigue activo). La adicción no es cuestión de medias tintas, o lo es todo o lo es nada. O le das su dosis o no se la das; o te tiras de puenting o no te tiras. Cuando llega el día en que dejas de darle la dosis a tu cerebro adicto, ese día, siempre, se lo dejarás de dar de golpe. Es cuando, abruptamente, decides no darle ya ni una dosis más. Ahora bien, otra cosa es que tú quieras, por ir haciéndote la idea, reducir la cantidad de cigarrillos unos días antes. Expliquemos esto, pues es necesario que te quede muy claro. Dejar de fumar poco a poco NUNCA VA SUPONER UN MÉTODO PARA DEJAR DE FUMAR, es decir, ir disminuyendo el número de cigarrillos durante unos días no va a lograr que tu abstinencia sea más leve o que las probabilidades de éxito aumenten. Lo único para lo que te puede servir es para ayudarte a dar el primer paso. Me explico. Hay personas que sienten verdadero temor a estar sin fumar y, por eso, nunca ponen fecha o la posponen una y otra vez. Sienten auténtico pavor a enfrentarse a ese día sin nicotina y a todos los síntomas de la abstinencia que puedan aparecer. En estos casos, yo sí recomiendo que, ante esta situación de parálisis, el fumador pueda programar una reducción durante 5 o 7 días (no más, ya que puede llegar a ser contraproducente), donde cada vez fume menos y/o aumente el tiempo entre que desea fumar y el momento en que realmente se lo fuma. Hay que tener muy claro que, esta forma de hacerlo, es incongruente con el modelo que proponemos para dejar de fumar, pues, que alguien tenga este miedo y necesite reducir la cantidad, es un claro signo de que aún se dispone de distorsiones muy potentes y de seguir estando bajo el dominio de ellas. Obviamente, y como siempre digo, dejar de fumar es un Aprendizaje, y hay personas que necesitan “probarse” o hacer esta especie de “simulacro” para ir tanteando las sensaciones que va a sentir cuando lo deje de forma “de golpe”. Lo que quiero decirte es que, dejarlo poco a poco o lentamente, es como tirarse desde una altura de 4 metros a una colchoneta como preparación o paso previo a tirarse al vacío desde un puente. ¿Lo comprendes? Puedes llevarlo a cabo como “conducta de aproximación”, pero, en ningún caso, te servirá como simulacro de lo que realmente te espera.