Capítulo 11

Esto mismo que nos ha enseñado el ejemplo del “muro de ladrillos”, es lo que suele suceder cuando nos proponemos dejar de fumar. Vemos este objetivo como un “todo” inmenso, colosal y difícil de superar. Empezamos el día pensando que vamos a tener una jornada terrible sin tabaco, que vamos a estar muy ansiosos o deprimidos y que todo va a terminar muy mal. “Será horrible mi café sin tabaco. Los descansos del trabajo serán muy duros. La comida será un asco, la tarde aburrida y por la noche no tendré ga194
nas de cenar, de ver la tele ni de dormir…”. Toda esta visión globalizada del día que nos queda por delante, hace que veamos el “todo” como un muro infranqueable. Esos pensamientos tan negativos, aumentarán nuestro malestar, con lo que la abstinencia será amplificada. Adoptaremos una visión negativa y catastrofista de lo que tenemos por delante. Ocurre exactamente como cuando queríamos derribar el muro entero a base de puñetazos y cabezazos. No podremos, nos dolerá y nos hundiremos. Tal y como ocurre con el ejemplo del muro, la estrategia que debemos tomar será la de disgregar el gran objetivo en otros más pequeños mucho más asequibles. La mente debe centrarse en el “mini objetivo” que tenemos delante, y no en la totalidad de las metas que están por llegar. Así, nuestro pensamiento deberá estar focalizado en cada pequeño escalón u obstáculo. Por ejemplo, me despierto y me digo: “Ahora es el desayuno. Es cierto que estoy acostumbrado a tomarme el café con mi primer cigarrillo del día, pero también es cierto que no me va a ocurrir nada malo, ni sentiré dolor alguno. Hoy, para cambiar, me prepararé un buen zumo de naranja recién exprimido y podré comprobar que no me ha sucedido nada malo”. Tal y como te cuento, cada momento a superar es como un pequeño y frágil ladrillo que puedes coger con tu propia mano y lanzar contra el suelo. Cada pequeña meta es totalmente superable. Más tarde, se te presentará otro pequeño reto e, igualmente, ratificarás que también lo puedes sortear. Poco a poco, irás sumando pequeñas victorias que, al final del día, ya en la cama, percibirás como un gran avance en tu lucha contra tu Carcelero.