Capítulo 11

Atajos

Para finalizar con este capítulo dedicado a la Preparación, vamos a tratar sobre un tema muy común en los fumadores: la búsqueda del atajo. Normalmente, una de las primeras opciones que suele contemplar una persona que quiere dejar de fumar, es algún método o consejo que le facilite el proceso de liberación. Si es fácil, rápido y barato, mejor que mejor (uno de los artículos más leídos de mi blog se denomina “Dejar de fumar con el método de la cebolla”. Sin duda una trampa en la que muchos caen y denota esta ansiada búsqueda del método milagro). Es por ello y muy frecuente que el fumador pregunte aquello de “¿tú cómo lo conseguiste?”. Detrás de ese interés suele haber una perspectiva errónea a la hora de abordar el problema. Seguimos pensando que puede haber una forma determinada o truco para dejar de fumar. Liberarse del tabaco no es cuestión únicamente de saber si es mejor dejarlo poco a poco o de golpe, haciendo deporte o bebiendo mucha agua, en absoluto. Esos son detalles sin valor alguno que pueden ayudar en cierta manera a algunas personas. En efecto, lo que para alguien ha podido ser útil, para ti puede llegar a ser contraproducente. Encontrarás personas que te digan que dejar de fumar es solo cuestión de fuerza de voluntad, eso es falso. Otros asegurarán que hacer deporte es fundamental, eso también es falso. Para muchos, incorporar la realización de ejercicio físico puede llegar a ser un doble esfuerzo que ponga en peligro el objetivo principal de dejar de fumar. Liberarse del tabaco requiere de algo más que buscar un modo fácil o atajo, es algo más complejo que tomar fruta, infusiones o baños de agua fría. Dejar de fumar requiere de una verdadera revolución en tu interior. Nunca te fíes de quien aún fuma o lleva poco tiempo sin hacerlo. El verdadero Aprendizaje y la auténtica Libertad no llega hasta bien pasado los meses o, incluso, los años. Fíjate en los que superaron a su Carcelero y disfrutan de una vida plena sin sustancias adictivas desde hace mucho más tiempo.