Capítulo 11

Para finalizar, trataremos unos conceptos de gran relevancia: exfumador y no-fumador. El término “fumador” está socialmente ligado a una larga lista de cualidades como son: inseguro, adicto, enfermo, incapaz, maleducado, sin autoestima, sin fuerza de voluntad, débil, drogadicto, dependiente, irresponsable con su salud, compulsivo, vulnerable, enganchado, insano, vicioso, derrochador, etc. Cuando nos exponemos a los demás o a nosotros mismos como exfumadores, asimilamos que somos “ex personas” que han tenido todas o algunas de esas horribles características. La persona que fuma es un fumador y la persona que no fuma, un “NO FUMADOR”. Por ello, desde el primer momento que te liberes del tabaco, dile al mundo que eres un no fumador. Si te presentan a alguien y te ofrece tabaco, no es preciso que le digas que acabas de dejarlo o que eres un exfumador, presume y saca pecho y di muy vivamente “NO SOY FUMADOR”. El termino exfumador es como un feo tatuaje que no puedes borrar de tu piel. Cuando una persona es capaz de fulminar a su Carcelero y lograr la libertad, no se merece arrastrar de por vida aquella marca que le recuerde que un día no fue libre, que fue sometido a esa droga. Esa huella permanecerá como un valioso Aprendizaje en nuestro baúl de méritos personales, no hace falta quedar etiquetado para siempre con ese “exfumador”. Recuérdalo, tanto en tu día a día como en el grupo, no existen exfumadores, solo NO FUMADORES.