Capítulo 11

Obviamente, también puedes escribir en tu diario, antes de empezar, algo que se puso muy de moda en las terapias para dejar de fumar y es aquello de enumerar los beneficios que te pueda reportar acabar con la adicción y los perjuicios que te acarrea seguir haciéndolo (aquí no recomiendo generar muy altas expectativas sobre lo referente a las mejoras, principalmente físicas, que puedas experimentar: desaparición de arrugas en la piel, rejuvenecimiento facial, mejora considerable y rápida en la respiración, etc.; ya que podrán ocasionarte alguna que otra frustración cuando compruebes que se retrasan o, simplemente, no se producen). No obstante, para Fumabook, el ejercicio principal que debes llevar a cabo con el diario es el siguiente. Cuando tengas tiempo, siéntate con tranquilidad y ponte a escribir sobre lo que te preocupa relacionado con el tabaco, por ejemplo, sobre los motivos por los que crees que no lo has dejado hasta el momento, o las cosas que te inquieten. Enumera estos motivos y hazte muy consciente de ellos. En otro momento, trabájalos por separado. Este escrito es solo para ti, es íntimo y nadie lo leerá. Por ello, es preciso que escribas con la máxima apertura y sinceridad. No tengas miedo ni reparos en exponer cosas que creas que te puedan dar vergüenza escribirlas o tan solo imaginarlas. Por ejemplo: