Capítulo 11

1. En los picos máximos de la curva que representen descansos o momentos que tu trabajo diario te permite fumar, deberás cambiar de rutina. Pongamos un ejemplo. Si sueles salir con dos o tres compañeros a fumarte un cigarrillo, lo ideal es que adoptes otra alternativa: puedes dar una vuelta a la manzana, continuar con tu trabajo, descansar dentro de las instalaciones o aprovechar para comerte una fruta.

2. En los picos asociados al acto de comer, también hay que llevar una serie de modificaciones. Puedes cambiar el tipo de desayuno, el lugar donde comes, levantarte tras almorzar e irte a pasear, dormir una breve siesta en penumbra, etc. Es decir, no sigas haciendo lo que hacías hasta el momento. En este caso, también es recomendable al principio evitar las comidas excesivamente picantes y condimentadas, así como aquellos alimentos que tengas más asociados al acto de fumar.

3. En los picos asociados al tiempo libre, es muy importante prevenir el aburrimiento. La inactividad es uno de los grandes aliados del Carcelero. Para ello, te recomiendo que hagas lo siguiente. Al inicio de la fase de Preparación, es decir, 3 semanas antes de la fecha elegida, planifica una nueva actividad para los momentos de la semana en que no suelas hacer nada, adecuado a tu horario laboral y responsabilidades familiares. Es importante que empieces a instaurar ese nuevo hábito sin fumar durante dicha actividad (ni al ir ni al volver si es fuera de casa, ni justo antes ni justo después si es dentro de ella). Considéralo como un periodo libre de humos, como un adelanto de lo que va a ser tu nueva vida sin tabaco. La finalidad de este ejercicio es que mantengas, en los momentos de menor o nula actividad, todas tus herramientas mentales (sistema cognitivo) en pleno funcionamiento. Siempre digo que, el órgano masticador más potente de nuestro cuerpo, no es la boca y sus dientes, es el cerebro. Éste piensa, planifica, rumia, valora, compara, critica, enjuicia, calcula… no para de trabajar ¡ni en sueños! Es una enorme máquina masticadora que, si no le das nada para masticar, ella solita se la buscará. ¿Y cuál es el problema? Que, cuando dejes de fumar, el combustible disponible que encontrará para utilizar estará relacionado con el tabaco: “lo echo de menos”, “ahora me vendría genial un cigarrillo”, “esto no lo voy a aguantar toda mi vida”, etc. Por eso, te recomiendo que la actividad que vayas a buscar no la conozcas en exceso ni la tengas automatizada, ya que, de esta manera, muchas herramientas de tu sistema cognitivo quedarían disponibles para empezar a masticar cosas relacionadas con la dosis de nicotina. Busca tareas nuevas como coser, pintar, modelar, tocar un instrumento musical, practicar deporte, bailar, etc. Hoy en día no hace falta que te gastes mucho dinero en estas cosas, internet está lleno de tutoriales para casi todo. No lo dudes y explora.