Capítulo 1

Resolviendo dudas

Es frecuente encontrar fumadores a los que les cuesta comprender e, incluso, asimilar esta perspectiva del Aprendizaje. A veces, en el grupo de Fumabook, hay algún miembro que comienza a dejar de fumar y me comenta que lleva un par de días sin probar ni un cigarrillo, pero que lo echa mucho de menos, que ve que no es el momento idóneo y que prefiere posponerlo para más adelante; o la persona que simplemente se cuestiona seguir en la lucha por haberse fumado algún cigarrillo a las semanas o meses de haberlo dejado. Estos casos son claros ejemplos en los que no se ha asumido correctamente la perspectiva del Aprendizaje. Un Aprendizaje se basa en llevar a cabo una conducta, cometer errores, aprender de ellos y aplicar lo aprendido de ahí en adelante. De modo que, si una persona que está dejando de fumar comete un error, deberá extraer un Aprendizaje de esa experiencia fallida para acercarse, cada vez más, a ese intento que finalice en éxito. Si te equivocas y, sin más, abandonas, de nada habrán servido tus esfuerzos. Imagina que un niño se apunta a clases de guitarra. El primer día llega a casa y les dice a sus padres que le duelen los dedos, y que las cuerdas no le suenan bien, que prefiere quitarse y apuntarse en otro momento mejor.