Capítulo 1

Esto no tiene mucho sentido, ¿verdad? Tarde o temprano, ese niño tendrá que pasar por ese periodo en que tenga que esperar a que le salgan los callos en la yema de los dedos, coja fuerza suficiente en la musculatura de la mano y, de esta manera, pueda emitir un sonido nítido y claro con las cuerdas de su guitarra. Es decir, hay un “peaje” que se debe pagar, lo intente hoy o dentro de diez años. Estos “peajes” también existen a la hora de liberarse del tabaco. Por ejemplo, una etapa por la que pasan muchos fumadores, es ese intento u ocasión en el que uno lo deja y no parece costar tanto. Nos ha pasado a muchos. El gran problema de esta circunstancia es que nos confiamos en que la próxima vez va ser igual de fácil y, por eso, volvemos a fumar. Otro “peaje” muy común es ponerse una fecha y, en el mismo día que empezamos, al comprobar los síntomas de la abstinencia, nos rendimos de inmediato posponiéndolo para más adelante.