4º día

Ejercicio: Para este cuarto día, te aconsejamos que tomes de nuevo papel y bolígrafo y expliques tu adicción usando nuestro lenguaje común del Carcelero y sus engaños, resaltando nuestro deseo de liberarnos de su control y de escapar de su zulo. En vez de caer en su engaño y “rebozarnos” en nuestras circunstancias personales o laborales, nos expresaremos en los términos que os recomendamos. Para que comprendáis lo que queremos decir, os pondremos un ejemplo. Normalmente solemos expresarnos de esta forma: “Empecé muy joven a fumar y eso me dificulta dejarlo. Soy una persona muy ansiosa, no sé cómo voy a vivir sin tabaco, me pongo malo con solo pensarlo. Además, he tenido una vida muy dura, y el presente no es mejor. Cuido de mi madre enferma, y eso me lo hace más difícil…”

En el ejercicio deberíamos escribirlo de la siguiente manera: “Siempre he pensado que era yo el débil, pero esta vez no me quiero creer las mentiras del Carcelero. Él llegó a mi vida cuando yo era joven y confiado y me cogió desprotegido. Ahora me cuesta dejarlo, no puedo mentir, pero no voy a permitir que siga usando mis problemas y la enfermedad de mi madre para que yo siga atado a sus cadenas. Aunque me parezca lo contrario, mi vida no puede ser peor que la de los demás, de tal manera que me haga una persona incapaz para vivir tabaco. Me niego a seguir viviendo en esta estafa que me ha metido la adicción”.

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