3º día

Lo ideal sería dejar de fumar, pero esto no ocurre normalmente ya que es la solución que ofrece mayor resistencia. Lo que suele suceder es que cambiamos nuestros pensamientos, o bien pensando que lo que fumamos no es tan malo; o pensando que sí es malo, pero que no somos capaces de dejarlo; o creyendo que si lo dejamos vamos a estar muy mal el resto de nuestras vidas… Es decir, estamos hablando de esos pensamientos erróneos que hablábamos ayer. Éste es el motivo por el que aparecen de una forma automática las creencias irreales, para eliminar ese desajuste entre lo que pensamos y lo que hacemos. El fumador no las crea conscientemente ni aparecen con el fin de engañar a nadie, él es el principal afectado en este proceso.