2º día

Las creencias que configuran cada fumador son distintas. Hay quienes poseen más de un grupo que de otro, y dentro de un mismo grupo, se pueden tener unos pensamientos y no otros y en proporciones e intensidades diferentes. Estos pensamientos negativos se reflejan en nuestro lenguaje, en lo que decimos, por ello, es muy importante a partir de ahora, y sobre todo en nuestras intervenciones en el grupo, intentar ser más positivo en las cosas que digamos. Tenemos que luchar contra esos pensamientos, aunque nos cueste. No es lo mismo decir: “mi vida va a ser horrible sin fumar” a “me da la sensación que mi vida no vaya a ser tan buena si dejo el tabaco, tendré que luchar contra esa idea que seguro está equivocada”.