2º día

Los pensamientos erróneos que mantienen la adicción podríamos clasificarlos en 4 grandes grupos:

1º Grupo

Aquí encontramos una gran diversidad de creencias erróneas, todas dirigidas a disminuir la peligrosidad del tabaco en general o sobre el efecto que pueda ocasionar en el cuerpo del fumador en particular. Ejemplos son: el tabaco no es tan malo; la cantidad que yo fumo no es tan mala; yo no creo que a mí me vaya a afectar; en la vida hay otras muchas otras cosas peores; conozco a muchos fumadores que llegaron a viejo sin enfermar; contrarresto los efectos del tabaco haciendo ejercicio físico, etcétera.