1º día

Durante los primeros años como fumador, se forma una fuerte asociación química cerebro-nicotina y la “costumbre” de la conducta de fumar en distintos momentos de nuestro día a día, lo que se conoce como hábito de fumar. Una vez pasa el tiempo, entramos en una fase donde nos hacemos más conscientes de los riesgos para la salud, el gasto económico y la privación de libertad que nos supone por ser fumador (entendamos esto último como la incapacidad de hacer ciertas actividades si no tenemos un cigarro en la mano). Tristemente, cuando intentamos dejarlo, nos damos cuenta de que estamos enganchados y que la tarea no es nada fácil. Así es, saber que fumar mata nos ayuda a tomar la dirección correcta, “eliminar el tabaco de nuestras vidas”, pero no nos enseña la forma adecuada para lograrlo. Es por esto, por lo que se hace necesario previamente conocer bien cómo actúa la droga y algunas herramientas útiles.